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En 1931 un argentino de ascendencia alemana,
Carlos Idaho Gesell comienza a concretar lo que hasta entonces parecía solo
posible en el mundo de los sueños.
Este hombre de 42 años en aquellos días, adquirió 1640 hectáreas de dunas
movedizas frente al Océano Atlántico en el partido de General Juan Madariaga -
Provincia de Buenos Aires -, y comenzó a realizar los trabajos de fijación y
forestación del arenal. Los primeros tiempos fueron totalmente infructuosos, el
suelo era indomable en su nomadismo, las dunas devoraban y sepultaban todo. Pero
"el loco de los médanos", como lo llamaban los escépticos, había borrado la
palabra derrota del diccionario. Por eso persistió en su empresa experimentando
con diversas semillas y plantines que llegaban a la Estación del Ferrocarril del
Sur "Juancho" desde Alemania, EE.UU., Australia y otros lugares lejanos del
mundo. Hasta que un día, después de 10 años de trabajo aparentemente estéril, el
inmenso dragón de arena se aquieto mansamente, reconociendo que Gesell era su
amo. Y así lo que parecía la más necia de las locuras comenzó a convertirse en
la obra de un visionario genial.
Don Carlos, penso y creó una ciudad única, imprimiéndole características
sumamente particulares:
Tapizó de verde y dominó los médanos pero no los arrasó, diseño un trazado
urbano totalmente nuevo, inventando una red de callesitas que no tienen
antecedente en el mundo; enriqueció el ecosistema con millones de árboles que
trajeron más y más pájaros; trajo a Emilio Stark "el primer turista"; tomó el
rol que habitualmente tiene el estado subvencionando el proyecto, fundó las
primeras escuelas, consolidó como camino los 15 kilómetros de bañados que se
interponían entre "la Villa" y la ruta 11, edificó la estación terminal donde
nadie imaginaba que alguna vez la ciudad llegaría, creó a CEVIGE -la cooperativa
eléctrica- y en 1963 a COTEL de lo que nos sentimos particular y totalmente
orgullosos.
"El Fundador" hizo todo esto y mucho más porque él había venido a quedarse a
vivir, por eso Villa Gesell no nació como un simple loteo surgido de una idea
mercantilista, nació gracias a la aventura del espíritu humano, pues la tan
mentada habilidad comercial de Carlos I. Gesell es sólo una de las múltiples
facetas de su personalidad de genio. Don Carlos fue inventor, políglota,
autodidacta en diversas disciplinas; portador de la máxima condecoración que
otorga el estado alemán en tiempos de paz "La Cruz de Hierro"; y más que
ingeniero -título universitario que se le atribuye junto con la nacionalidad
alemana equívocamente- fue ingenioso y soñador por naturaleza.
Hoy a mas de dos décadas de aquel día de 1979, en que sólo la muerte logró
doblegar la estatura de roble y el espíritu inquieto de Carlos Idaho Gesell,
COTEL toma su ejemplo humildemente y le rinde su más sentido homenaje. La
Cooperativa Telefónica y otros servicios de Villa Gesell Ltda. fue fundada el 22
de abril de 1963. En dicha fecha se puso en marcha un local de 40 mts², ubicado
en lo que es hoy su sede principal, con una central CR-90 de STANDARD ELECTRIC
para brindar servicio a 100 abonados. Contaba con dos empleados y una línea de
radio-enlace con la localidad de Gral. Madariaga. A partir de esa fecha comenzó
a crecer acompañando el progreso de Villa Gesell, llegando a ser la empresa que
es hoy en día, ofreciendo servicio telefónico de primera calidad a la vez que
anexando otro tipo de servicios que la comunidad requiere.
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